La más alta representación
política lograda por un Montelibanés fue la de Dumith Nader Cura, quien llegó a
la Cámara de Representantes y la de algunos miembros en la Asamblea del
Departamento. Nunca hemos tenido un Senador de la República. Que pobre representación
en tantos años!
Esta débil representación
política ha sido producto de la aguda polarización de nuestros dirigentes,
cuyos odios y rencores los han llevado a mantener una división egoísta en pos de
sus intereses. Cada quien jala para su lado y nunca se ha pensado en una unión
que permita fortalecer un movimiento que pueda aspirar a posiciones de orden
regional o nacional.
Los movimientos políticos no
han tenido una continuidad superior a dos períodos, precisamente por falta de
ambición política, solo les ha interesado llegar a la alcaldía, creerse los
reyes del pueblo y terminan como casi todos cuestionados por la gestión realizada
y por lo que no hicieron.
En el pasado Ancízar Flórez
en 1990 pretendió con Montelíbano Solidario conformar una fuerza política con
proyección, pero su temprana muerte lo impidió y quienes lo sucedieron no tenían
esas aspiraciones y perdieron el poder. Hace poco Moisés Nader con su
movimiento Primero la gente repitió mandato sólo una vez y terminó perdiendo
también el poder. Hoy el turno es para el movimiento El Camino Correcto, en
cabeza de Gabriel Calle quien terminó su período y entregó el poder a su
candidato.
Históricamente los movimientos
han subsistido sólo dos períodos y generalmente el segundo termina con una gran
insatisfacción de la gente y de ahí que no haya continuidad. Los propósitos se
distorsionan, los planes de gobierno o promesas no se cumplen, se intensifica
la polarización por las actitudes arrogantes de los mandatarios. Pasará esto
con el Camino Correcto?
Repasemos el resultado de
las pasadas elecciones: El Camino Correcto gana con el 43,7% de la votación, es
decir 15.110 votos frente a un total de 34.570; la oposición sumó 19.460 votos,
incluyendo 430 votos en blanco. Es incuestionable el triunfo del candidato de
El Camino Correcto, el segundo sólo alcanzó el 28,12%, es decir le sacó 5.386 votos de ventaja. Así las cosas
indiscutible triunfo. Para aquellos amigos del voto en blanco, una vez más se
demostró la inviabilidad de esta opción.
Ahora hagamos un poco de
análisis, como sabemos la oposición tuvo 4 candidatos, se presentó totalmente
dispersa. Qué hubiera pasado de no existir esta dispersión? Cuál hubiese sido
el resultado si la oposición se presenta unida en torno a un solo candidato? Por
qué tanta oposición al Camino Correcto, si en el período anterior se ejecutaron
importantes obras y al alcalde se le calificó como uno de los mejores del
departamento? Lo más lógico no hubiera sido una oposición mínima y un gran
respaldo al candidato de este movimiento?
Ante este panorama no se avizora
claramente que El Camino Correcto rompa los esquemas y logre consolidarse como
un movimiento que a futuro pueda lograr escaños regionales o nacionales, por la
profunda polarización que se dio en la pasada campaña electoral, reflejada en
los resultados donde se observó una aguda oposición pero débiles por su
dispersión.
Sin duda el alcalde actual
tiene en sus manos la suerte que pueda correr a futuro este movimiento, si pasa
a ser uno más de los movimientos que llegan por dos períodos y luego sucumben
como los anteriores o marca un nuevo derrotero en el estilo de hacer política
de largo plazo con incidencia regional o nacional. A qué le apuntan señores? El
pueblo quiere además de obras priorizadas, inclusión social y representación no
sólo en la Asamblea Departamental, sino en el Congreso de la República.
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