El embrollo por la venta del
57,61% de las acciones en Isagen, proceso que se inició en el 2006 durante el
gobierno anterior, no fue más que
oportunismo político. Para todos es conocido que en Isagen ya habían inversionistas
privados, entre ellos las Empresas Públicas de Medellín el 13,14%, Fondos de
Pensiones el 12,54%, Otros nacionales el 9,02% y Otros Extranjeros el 7,69%.
La oposición de derecha se
despachó contra el gobierno, argumentando un alto costo político para el
presidente. Algunos políticos amigos del gobierno cargaron el costo político
sobre Vargas Lleras y del Ministro Cárdenas por no simpatizar con ellos, en el entendido que son los posibles candidatos del gobierno.
Por su parte el Procurador
General de quien se dice tiene aspiraciones presidenciales afirmó que en esa
venta había detrimento patrimonial contra la nación. Sería bueno conocer como
determinó este detrimento y cuáles variables utilizó para lanzar semejante afirmación.
La oposición de izquierda,
tal vez la única con autoridad moral para criticar las privatizaciones también
aprovechó el momento, especialmente Petro y Restrepo, quienes mostraron además
sus intenciones de entrar a la carrera por la presidencia. Los noticieros y columnistas de los periódicos también
mostraron sus tendencias politiqueras y adelantaron lo que más o menos será la
próxima campaña por la presidencia.
Los bastiones de batalla
para todo este barullo politiquero fueron básicamente dos, el supuesto
detrimento patrimonial al estado y la posible utilización de los dineros
producidos por la venta para abrirle paso a la candidatura de Vargas Lleras o Mauricio
Cárdenas.
Es muy apresurado hablar de
detrimento patrimonial sin realizar un análisis económico entre los posibles
beneficios que generarían las inversiones que se realicen con el producto de la
venta versus los beneficios actuales de esta cuantiosa inversión, porque
descarto que en el aspecto ambiental, técnico y operativo de la empresa se
presenten diferencias de fondo, por el contrario con el musculo financiero y el
amplio conocimiento sobre el tema de Brookfields Asset Management, empresa con
más de 100 años en el mercado, estos aspectos lo más probable es que sean fortalecidos.
Para profundizar en un
análisis económico sería interesante conocer detalladamente el destino de las
utilidades de Isagen, las cuales se dice se aproximaban a los $200.000 millones
anuales. Era rentable para el país mantener congelados $6,49 billones de pesos
para obtener ingresos anuales de $200.000 millones? Era esta una buena
rentabilidad? Ahora, hacia dónde se dirigían estos recursos? Cuánto absorbía la
corrupción? Cuánto se reflejaba en obras y de qué tipo?
Por otro lado el gobierno
debe clarificar hacia dónde dirigirán los recursos recibidos por la venta y
cuáles son las expectativas de estas inversiones. El Presidente ha dicho
claramente que con estos dineros se construirán autopistas de cuarta
generación, impulsando de esta manera la competitividad del país, creando más de
200.000 empleos y un mejor rendimiento de la economía.
Para nuestra región se habla
de construcción de la doble calzada de Galapa a Bayunca y de Ciénaga hasta el
Puente Pumarejo con las cuales se unirán Cartagena- Barranquilla- Santa Marta
en dobles calzadas. También se habla de construcción de dobles calzadas Ibagué- Cajamarca; Chirajara-Villavicencio y
Barbosa- Cisneros. Se construirán dos
túneles en La Quiebra para comunicar a Medellín con el Magdalena Medio en
Puerto Berrio.
En general el embrollo politiquero
concluyó que esta venta significaría un
alto costo político para el presidente y
para los presidenciables del gobierno por esta decisión. Semejante dictamen no
es más que una forma de inducir opinión y es un gran error, porque solamente de
la transparencia, calidad y pertinencia de las inversiones que se vayan a
ejecutar es que el pueblo raso emitirá su juicio. Ya el pueblo no traga entero.
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