Desde
hace mucho tiempo venimos escuchando que estamos en los últimos tiempos y que
nuestro Señor Jesucristo está por venir. En las iglesias, o en las predicas en
las calles, se escucha ¡Cristo viene ya! Y es que encontramos en la Biblia
muchos versículos donde se lee literalmente eso (Mateo 24:44; Apocalipsis 22:12
y 20). En mi caso, lo he escuchado toda la vida por haber nacido en una familia
cristiana. El hombre no tiene ni tendrá conocimiento cierto del día de la
segunda venida del Señor. En su Palabra lo dice, que ni él mismo lo sabe, sino
sólo y únicamente su Padre (Mateo 24:36).
Esto
confunde a mucha gente y las hace caer en la incredulidad, incontables personas
hasta han caído, caen y seguirán cayendo hasta en la burla; y mientras no se
instruyan, estudien y escudriñen el conocimiento leyendo la Biblia, no
entenderán y perecerán por falta de conocimiento (Oseas 4:6). Así como Jesús dijo
que sólo Dios conocía el día de su venida, también fue explícito en informarnos
todos los acontecimientos que habrían de suceder antes del tiempo del fin.
Estos
acontecimientos están descritos en la Palabra de Dios, como señales claves que
necesitamos identificar para poder aproximarnos y establecer qué tiempos
estamos viviendo a luz de Palabra y cuan cerca estamos de los últimos tiempos,
pues Dios estableció un orden. Un plan. Esto es muy claro en el libro de Hechos
17:26 donde dice: “Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para
que habiten sobre toda la faz de la tierra: y les ha prefijado el orden de los
tiempos, y los límites de su habitación”.
Esto
nos permite confirmar que Dios planificó todo desde el principio. La clave está
en conocer el Plan de Dios para la humanidad. En Isaías 46:10 nos dice: “…que
anuncio lo porvenir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era
hecho; que digo: Mi consejo permanecerá y haré todo lo que quiero”.
La
mayoría de los sucesos anunciados por Dios en su Palabra se han ido cumpliendo
en la humanidad. Jesús dijo que en los últimos tiempos se incrementarían las
guerras (Mateo 24:7) y en efecto desde la segunda guerra mundial, ha habido más
de 45 guerras. También predijo que habría pestes, hambre y terremotos en
diferentes lugares y esto también se ha cumplido. Nunca antes se habían
registrado tantos terremotos como en los últimos años.
El
momento más grandioso de la historia profética fue el 14 de mayo de 1948 cuando
se restablece el estado de Israel, profetizado en Isaías 66:8 donde se predijo
que: “Nacerá una nación de una vez…”. También profetizó la Biblia que Jerusalén
sería hollada por los gentiles, pero que en los últimos tiempos Jerusalén sería
tomada por los judíos, lo cual también se cumplió en 1.967.
Predijo
Dios el auge de la ciencia en Daniel 12:4 cuando le dijo a Daniel que cerrara
las palabras y sellara el libro hasta el tiempo del fin; que muchos correrán de
aquí para allá, y la ciencia se aumentará”. Si hacemos memoria desde el pasado
siglo XX
la ciencia se ha aumentado considerablemente. Evolucionó el transporte,
automóviles y aeroplanos; la imprenta, la radio, la televisión y la tecnología han
generado una explosión del conocimiento.
Además
de eso el apóstol Pablo dijo en Timoteo 3:1-5 que también debemos saber esto:
que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos, porque habrá hombres
amadores de sí mismo, avaros, vanagloriosos, soberbios. blasfemos,
desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables,
calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores,
impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios; que tendrán
apariencias de piedad, pero negarán la eficacia de ella. A estos hombres
debemos de evitar, nos dice la Palabra.
Es
claro que, en la humanidad no sólo la ciencia se ha aumentado, sino también la
maldad del hombre, quien se ha hecho más violento, tanto como en los tiempos de
Noé y esto también lo predijo Jesús cuando comparó los días de Noé con los
últimos tiempos próximos a su segunda venida (Mateo 24:37), cuando la tierra se
corromperá y se llenará de violencia (Génesis 6:11).
Por
todas estas cosas, no podemos estar creyéndole a adivinos, brujos o sectas que
se aventuran a especificar la fecha de la venida de Jesús. Esto también fue
profetizado (1 Timoteo 4:1). Lo que si debemos es estar atentos a los sucesos
que ocurren a diario en la tierra y cotejarlos con las profecías de la Biblia.
Esto también nos lo enseñó Jesús en la parábola de la higuera y nos convoca a
aprender de ella. Sabemos que cuando las ramas de la higuera están tiernas y
brotan sus hojas, es porque el verano está cerca (Mateo 24:32). Así mismo, si
estamos atentos a las señales bíblicas, podremos aproximarnos al conocimiento
de la posible venida de Jesús (Mateo 24:33).
¿Será
posible determinar el tiempo aproximado en el cual vendrá Jesús? ó
¿Se podrá establecer en qué parte del plan de Dios estamos? Espere Parte II
Fuentes: La Biblia, revistas, google
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