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miércoles, 4 de septiembre de 2019

COLOMBIA EN LA OCDE

La admisión de Colombia en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico- OCDE, ha sido uno de los grandes aciertos del pasado gobierno de Juan Manuel Santos. El proceso de aceptación se inició desde 2013, tiempo durante el cual Colombia se sometió a un riguroso cumplimiento de requisitos indispensables para su aceptación y es así como se comprometió a avanzar en temas como: Manejo ambiental, químicos, gobierno corporativo de empresas públicas, comercio, asuntos fiscales, empleo, seguridad social, mercados financieros, desarrollo territorial, educación, salud y agricultura fueron algunos de los temas de la agenda.

La OCDE presta asesoría para mejorar las políticas públicas de los países miembros o de terceros que lo soliciten. Puede ser en el marco de programas o iniciativas regionales con el objeto de lograr el crecimiento económico y empleo sostenible y elevar el nivel de vida en los países miembros mientras se mantiene la estabilidad financiera, contribuyendo al mismo tiempo al desarrollo de la economía mundial.

Este organismo ayuda a los gobiernos a fomentar la prosperidad y a luchar contra la pobreza a través del desarrollo económico, la estabilidad financiera, el comercio, la inversión, la tecnología, la innovación y la cooperación para el desarrollo. Propende por asegurar que el crecimiento económico, el desarrollo social y la protección del medio ambiente se realicen conjuntamente. Otros propósitos incluyen la creación de empleo, la igualdad social, la transparencia y efectividad en la gobernación.

Es un reto para el gobierno actual y los futuros gobernantes consolidar la posición de Colombia en esta organización, para lo cual deberán alcanzar mejores indicadores de calidad en cada una de las políticas públicas descritas, a las cuales dicha organización hará estricto seguimiento. Los principales factores que podrían afectar el desempeño de Colombia dentro de la organización indudablemente serán los problemas de corrupción administrativa, la cada vez más preocupante situación de desigualdad social y la actual situación de pobreza extrema.

Aunado a los anteriores retos, existe también el compromiso de intensificar la lucha contra el cambio climático, para lo cual se deberán implementar nuevas medidas de protección al medio ambiente. Por esta razón, se deberán continuar con los esfuerzos hechos por el gobierno de Santos, los cuales permitieron lograr la aceptación de Colombia en la organización que cobija a los mejores países del mundo, entre ellos Alemania, Francia, España, Bélgica y otros. De nuestro continente solo Estados Unidos, Chile, Costa Rica y ahora nosotros, Colombia, pertenecen a este selecto grupo de países.

Reconforta que el actual gobierno ha indicado como una de las prioridades entre las medidas económicas que adoptará, el cambio progresivo de la matriz energética, optando por una mayor generación de energías limpias. Para esto se hace necesario que se aparte de la posibilidad de autorizar la utilización de la gravísima practica denominada fracking, la cual, en buena hora, ya algunos congresistas proyectan oponerse. De darse sería una gran noticia y un gran paso en ese compromiso con la OCDE en el manejo ambiental, al igual que la importante propuesta del Partido Liberal de crear el Ministerio de Ciencias y Tecnologías.

El congreso en pleno tiene una responsabilidad histórica con el pueblo, debe ser ajeno a la polarización política a la hora de decidir sobre la aprobación de este tipo de proyectos que fortalecen la posición de Colombia en la OCDE, esperamos de ellos sepan ante poner los intereses superiores de la nación a los intereses particulares o de partido. Ahora no es momento de debatir los proyectos, según quien los presente, sino, conforme a la conveniencia de estos para el país.

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