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lunes, 19 de junio de 2017

Perspectiva política en Montelíbano

La más alta representación política lograda por un Montelibanés fue la de Dumith Nader Cura, quien llegó a la Cámara de Representantes y algunos pocos que llegaron a la Asamblea del Departamento. Nunca hemos tenido un Senador de la República. ¡Qué pobre representación en tantos años de vida política!

Esta débil representación política ha sido producto de la aguda polarización de nuestros dirigentes, cuyos odios y rencores los han llevado a mantener una división egoísta en pos de sus intereses. Cada quien jala para su lado y nunca se ha pensado en una unión que permita fortalecer un movimiento que pueda aspirar a posiciones de orden regional o nacional. No podemos estar en procesos revocatorios sin sentido cada período de gobierno, profundizando aún más las diferencias.

Los movimientos políticos no han tenido una continuidad superior a dos períodos, precisamente por falta de ambición política de los alcaldes de turno, solo les ha interesado llegar a la alcaldía, creerse los reyes del pueblo y terminan como casi todos cuestionados por la gestión realizada y por lo que dejaron de hacer.

Históricamente los movimientos locales han subsistido sólo dos períodos y generalmente el segundo termina con una gran insatisfacción de la gente y de ahí que no haya continuidad. Los propósitos se distorsionan, los planes de gobierno o promesas no se cumplen, se intensifica la polarización por las actitudes arrogantes de los mandatarios.

En el pasado Ancízar Flórez, q.e.p.d, en 1990 pretendió con Montelíbano Solidario conformar una fuerza política con proyección, pero su temprana muerte lo impidió y quienes lo sucedieron no tenían esas aspiraciones y perdieron el poder. También el señor Moisés Nader con su movimiento Primero la gente repitió mandato sólo una vez y terminó perdiendo también el poder. Hoy el turno es para el movimiento El Camino Correcto, en cabeza de Gabriel Calle quien terminó su período y entregó el poder a su candidato, el profesor Francisco Alean. ¿Pasará esto mismo con el Camino Correcto?

Ante este panorama, el gran reto de este movimiento político local es que rompa los esquemas y logre consolidarse como un movimiento que a futuro pueda lograr escaños regionales o nacionales. Para esto deberá trabajar mucho en contra de la  profunda polarización que se dio en la pasada campaña electoral, reflejada en los resultados donde se observó una aguda oposición pero débil por su dispersión. Cabe la pregunta: ¿Está trabajando en esta dirección?

Sin duda el alcalde y los líderes de su grupo político tienen en sus manos la suerte que pueda correr a futuro este movimiento, si pasa a ser uno más de los que llegan por dos períodos y luego sucumben como los anteriores o marca un nuevo derrotero haciendo política de largo plazo con incidencia regional o nacional. Y también los líderes de otros movimientos deberían trabajar en este sentido. ¿A qué le apuntan señores? Montelíbano necesita un movimiento sólido con proyección nacional, no podemos seguir de idiotas útiles de los políticos de Montería, Sahagún y todo el Sinú, que aparecen para tiempos de elecciones, prometiendo curules para Asamblea y Cámara sin ningún tipo de posibilidades.

No creo que un solo hombre o un solo movimiento político puedan lograr este deseo colectivo. Al respecto viene a mi memoria Jorge Eliecer Gaitán, quien decía: "Yo no creo en el destino mesiánico o providencial de los hombres. No creo que por grandes que sean las cualidades individuales, haya nadie capaz de lograr que sus pasiones, sus pensamientos o sus determinaciones sean la pasión, la determinación y el pensamiento del alma colectiva". 



Para tener enemigos no hace falta declarar una guerra, solo basta decir lo que se piensa: MLK.

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