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sábado, 26 de enero de 2019

Nuevo Liberalismo, una opción de centro


Bienvenida la propuesta de restablecer la personería jurídica del Nuevo Liberalismo como una nueva opción política de centro, tal como lo fue en sus inicios, sobre todo en estos momentos cuando el país se encuentra zabullido en un estado de polarización total por parte de los partidos políticos de derecha y de izquierda, tanto que quienes somos de ideas de centro, hemos sucumbido casi que forzosamente en uno y otro lado, ante la intensidad de una polarización exageradamente extremista, lo cual es nefasto para los intereses de una nación.

Es tan grave el exceso de polarización que existe hoy en el país, que es aterrador observar a unos y otros, de derecha o de izquierda, defender exorbitantemente posiciones de extremo, las cuales, en sanas circunstancias se rechazarían ipso facto, solo por el hecho de defender empecinadamente ese enfoque, sin consultar en conciencia el hecho.

En mi caso soy liberal, de aquellos que nos ilusionamos con el surgimiento del Nuevo Liberalismo de los años 80 y que, con la muerte de su líder, Luis Carlos Galán, quedamos huérfanos y en manos de un Liberalismo inmerso en el clientelismo político, con una codirección integrada por hombres, contaminados de clientelismo y con procesos en contra por vinculación al narcotráfico, financiación ilegal de campañas y hasta paramilitarismo.

Fue el Nuevo Liberalismo el único partido político que se enfrentó al clientelismo y a las mafias del narcotráfico de esa época, los demás partidos guardaron silencio, con claros indicios de complicidad. Luis Carlos Galán fue de verdad el líder más representativo de las ideas y principios liberales, por esto se perfilaba como presidente de la República. Si no es por su vil asesinato, Colombia fuera hoy un mejor país y no hubiéramos vivido el amargo pasado reciente. Bien decía Galán: "Colombia está dominada por una oligarquía política que convirtió la administración del Estado en un botín que se reparte a pedazos".

Dado que la solicitud fue rechazada mayoritariamente por el CNE, después de dilatar la respuesta, existe la esperanza que el Consejo de Estado devuelva el estatus político al Nuevo Liberalismo, así como sucedió con La Unión Patriótica, al que el CE le devolvió su estatus. La pregunta del millón es ¿quién o quienes podrían liderar al Nuevo Liberalismo en caso de que se le restituya la personería jurídica? ¿@carlosfgalan tendrá las fuerzas y las capacidades necesarias para hacerlo? ¿Surgirá un nuevo líder con la capacidad de convocatoria que se requiere para aglutinar un valioso caudal electoral?

No se observa en el panorama político una figura representativa, desinfectada de la podredumbre política actual, ajena a las causas y efectos de la aguda polarización reinante, que tiene a Colombia sumergida en la peor de las crisis morales de toda su historia. Pero no podemos perder las esperanzas, ahora es cuando más debemos aferrarnos a esos ideales, a esa frase suya: “En estas nuevas circunstancias no podemos seguir viviendo como si fuéramos una nación a punto de perecer todos los días. Tantos problemas como los que padecemos, y tantas oportunidades como las que desperdiciamos nos obligan a cambiar".

Por todo esto, Colombia necesita que se active ese Nuevo Liberalismo que nos vendió Luis Carlos Galán, necesitamos de un hombre o mujer que no sea afecto a las tradicionales políticas clientelistas y mafiosas, que durante años han dominado el país por medio del engaño e infundiendo miedo, agrediendo al prójimo y al bien común. Cobra vigencia hoy su frase: "En este momento sí que es claro que la Patria está por encima de los partidos".

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