En Colombia no hemos podido los electores
elegir un gobierno- Presidentes y congresistas- decente, honesto, equitativo,
solidario y progresista. Todos los gobiernos han sido tolerantes, cómplices y
encubridores de los actos de corrupción, han sido tantos los corruptos que los
hay a la carta, los hay del partido de la U, liberal, conservador, Polo y
demás partidos.
La corrupción en Colombia ha alcanzado niveles
exageradamente altos desde hace muchos años, este mal es más antiguo que los
conflictos armados con los grupos insurgentes y el daño que causa al país es
también muy superior que el propio daño que ocasiona la guerra contra la
insurgencia. Pero desde el gobierno anterior su crecimiento se ha acelerado y
su contaminación ha alcanzado también al sector privado, convirtiéndose en el
mal mayor de Colombia.
Todos los gobiernos han sido excesivamente
tolerantes con los corruptos, sin distinción de partido, se han sucedido en el
tiempo los cargos de manejo, tanto que ya es lo mismo hablar de liberales,
conservadores, de la U, del Polo o de cualquier otro partido, todos los que han
gobernado han sido complacientes y hasta cómplices con los corruptos, quienes
periódicamente se hacen reelegir o pasan de un cargo a otro sin que sus actos de corrupción hayan sido juzgados con
justicia. Los que son oposición un período critican y critican, pero apenas
toman el poder resultan mucho más corruptos que los anteriores.
Esta situación que Colombia vive hoy se vivió
en Venezuela hace un tiempo y el pueblo hastiado de los políticos corruptos,
castigó a esa podrida clase política en las urnas y eligió con una votación
abrumadora a Hugo Chávez. No voy a hablar de lo que fue el gobierno de Chávez,
simplemente deseo resaltar este precedente para advertirle a la clase política
Colombiana, que no hay mal que dure 100 años ni cuerpo que lo resista. El
pueblo Colombiano ya está hastiado de los políticos y de su descarado
enriquecimiento con los recursos del erario público. Qué vergüenza el robo a la
salud en Córdoba!
Tampoco voy a detallar aquí todos los actos de
corrupción que tienen sumido al pueblo colombiano en una profunda pobreza
absoluta y que cada día hacen más pobres a los pobres y más ricos a los ricos.
La esperanza del pueblo es un cambio total en esta costumbre putrefacta de
gobernar y la única manera es derrotar en las próximas elecciones a los
candidatos abanderados de este rancio régimen o sistema político, que carcome
los dineros públicos, dejando al pueblo sin las obras requeridas para
satisfacer sus necesidades más básicas.
El pueblo tiene claro que dentro de los partidos
políticos que se han turnado el poder no está la solución, son más de lo mismo
y lo único que cambiaría son los actores y ni eso porque hay unos que son como
el mico, al soltarse de una rama, enseguida están colgando de la otra, cambian
de partido sin ningún peso de conciencia, el asunto es seguir enriqueciéndose a
costilla del pueblo. Tampoco es cierto la tal renovación política, solo miremos
la que supuestamente encabezó Alejandro Lyons, ex gobernador de Córdoba, tan o
más cuestionado hoy que sus antecesores.
Este putrefacto régimen o sistema político no
solo involucra a los políticos y a sus partidos, hacen parte de él los grandes
empresarios del sector privado que aportan millonarios recursos a las campañas,
buscando contratación, por medio de las cuales se fugan los recursos del
Estado. Así que si deseamos de verdad combatir la corrupción, debemos votar por
candidatos ajenos a estas mafias electoreras y a estos no los vamos a encontrar
en ninguno de los partidos que han gobernado este país. Así que señores llegó
la hora de ponerle freno a tanta ignominia!
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