En mi concepto Mejor Alcalde,
el alcalde del pueblo es aquel burgomaestre que haya priorizado en su plan de
gobierno las necesidades primarias de la comunidad, que al terminar su período
de administración lo haya ejecutado satisfactoriamente, tal cual como lo
priorizó, que haya durante su mandato estrechado aún más sus relaciones con la
comunidad, inclusive con aquellos electores que no votaron por él y también con
los grupos políticos opositores, logrando con esto reducir los niveles de polarización
e intolerancia política y a aquel cuyas obras de inversión realizadas
permanezcan en el tiempo por la calidad de los materiales que se utilicen y por
el uso de procesos de contratación transparentes, que no generen ningún tipo de denuncias ni demandas.
Bajo estos parámetros en
Montelíbano hasta hoy no hemos tenido un alcalde digno de llamarse el mejor
alcalde, el alcalde del pueblo, ni siquiera el cinco veces alcalde Moisés Nader
cuando ejecutó obras en su momento muy importantes como la plaza de Mercado, la
Terminal de Transporte y la pavimentación de varias calles, tampoco a Jesús
Eduardo Vélez, quien ejecutó tal vez la obra de impacto más importante como fue
la pavimentación de la carretera que conduce de la Apartada a Montelíbano.
Hoy falta ver cómo termina
el período del alcalde actual Gabriel Calle De Moya, quien hasta la fecha es
quien más inversiones ha ejecutado, como son el Saneamiento de las finanzas públicas,
Mercado Público del Sur, Parques recreativos, la Planta de Sacrificio, Banco de
Maquinaria, semaforización, pavimentos y tiene en licitación y/o ejecución
obras importantes como la construcción de un Parque lineal, otros parques y la
construcción de la sede regional del Sena, cambiándole la cara al municipio,
constituyéndose hasta ahora como el mejor alcalde que hemos tenido, pero sin alcanzar
a constituirse como el alcalde del pueblo.
Estos tres alcaldes
mencionados son quizás en mi concepto los que más obras de importancia han
ejecutado en Montelíbano, el resto brilló por su falta de gestión y otras
cosas, sin embargo en sus períodos de gobierno ninguno priorizó las necesidades
básicas de la gente y la polarización se intensificó, porque las buenas relaciones
de los alcaldes se limitaron a círculos cerrados de amistades, familiares y
grupos políticos, dejando por fuera a la gente, al pueblo raso y con más ahínco
a los contradictores políticos y algunas obras quedaron como elefantes blancos,
haciendo honor a la desidia y al olvido, por parte de quienes pudieron
terminarlas. Por último los dos primeros se vieron envueltos en denuncias y
demandas y el tercero recuperó lo invertido en obras que estaban en grave deterioro.
Definitivamente para que
un alcalde se gane el cariño de la gente debe solucionarle sus necesidades básicas
primero que todo, pues la mayoría de nuestros barrios padecen y sufren en carne
propia los problemas de falta de alcantarillado y agua potable, muchas casas ni
siquiera cuentan con letrinas apropiadas para preservar la salud de la
comunidad. También los barrios lejanos al río como Villa Hermosa, desde las
primeras lluvias se inundan, trayendo consigo todo tipo de enfermedades a los
niños, ancianos y habitantes en general.
La solución a esta
problemática si tocaría la fibra del pueblo, de nuestra gente más humilde y más
necesitada, inversiones como estas son las que Montelíbano requiere con
urgencia, ya se ha invertido en pavimentos, parques, colegios y recreación,
ahora es el turno para la salud, porque un niño enfermo no puede estudiar y si
lo hace no asimila igual, tampoco puede divertirse, por esto lo primero es lo
más básico, construyamos la red completa de alcantarillado, involucrando las
casas en la solución y dotemos a nuestro sistema de acueducto de lo necesario
para que tengamos permanentemente agua potable en todos los barrios y se goce
de buena salud..
Esta sería una inversión multimillonaria
y a mediano plazo pero valdría la pena, porque así tendríamos salud garantizada
desde la infancia y a la gente viviendo dignamente. Otro acto muy positivo del
alcalde sería la reducción u ojalá eliminación de los niveles de polarización
entre el electorado, mediante la participación y trabajo en equipo con la gente
del pueblo y por último ejecutando con material de calidad las obras y con transparencia
la contratación pública.
Por esta razón invito al
pueblo a exigir a sus candidatos la solución de estos problemas trascendentales
y a los candidatos a que le apuesten a
estos aspectos relevantes en sus propuestas y aspiraciones y el que sea elegido
la de toda por lograr ser consagrado como El mejor Alcalde, el alcalde del
pueblo.
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