El panorama político actual
es todo un revoltillo, observar hoy como nadan en el mismo sentido Alvaro
Uribe, Jorge Robledo y Andrés Pastrana, hace pensar que
los tiempos actuales están de patas para arriba, pues estos tres señores hasta
hace poco nadaban en ríos muy diferentes, cada uno por su rumbo sin ningún
punto de coincidencia, hoy convergen en su oposición obsesiva al
Gobierno de Juan Manuel Santos.
No es que las cosas en el Gobierno anden muy
bien, no al contrario, hay cosas por corregir y encauzar, se dice obsesivo porque en el caso de Uribe en su discurso de oposición ha criticado
con persistencia el proceso de paz, ese mismo que él desde los últimos meses de
su último período de gobierno buscó e impulsó pero no tuvo eco en las FARC, por
la desconfianza de éstos señores a raíz de los presuntos acercamientos del ex presidente
con los paramilitares, además esa acción de búsqueda de paz tenía veneno, se
estaba pensando más en la segunda reelección y no en un propósito claro y bien
intencionado. Esa obsesión lo llevó además a que de una forma irresponsable y
tendenciosa revelara las famosas coordenadas, lo cual colocó en riesgo la
seguridad nacional.
En el caso de Jorge Robledo
porque por su cuenta en twitter dispara contra todo lo que hace el gobierno cuando no está de acuerdo y calla en caso contrario, sólo dispara dardos buscando ganar
atención y adeptos para su nueva campaña al Congreso, escenario natural para
que ejerza su oposición, la cual debe ser más efectiva pues no se entiende este
tipo de actuaciones si no se cristalizan las ideas o propuestas en proyectos de
Ley o en Leyes, para que su oposición no sea como la de los columnistas de los
periódicos a los gobiernos de turno, pura escritura. Un opositor exitoso es quien logra que sus posiciones se conviertan en proyectos de Ley, los
debates por muy interesantes y documentados que sean son sólo eso, debates,
palabras y las palabras se las lleva el
viento.
Y en el caso de Andrés
Pastrana su oposición tampoco es objetiva, pues siendo el artífice de los
diálogos del Caguan, proceso de paz que fracasó en sus manos, mostró en un
principio su aceptación al nuevo proceso, pero tan pronto se reveló el fallo de
La Haya donde su responsabilidad salió a flote, se fue lanza en ristre contra
el Gobierno también en oposición obsesiva, atacando todas las
ejecutorias del Presidente Santos, incluyendo el actual proceso de paz, que
dicho sea de paso esta vez se ha llevado sin tanto protagonismo ni exceso de
optimismo como aquel.
Esta es una actitud sólo para ganar adeptos a costilla de críticas al garete a un
Gobierno, cuya gestión tampoco ha sido del todo mala, como lo pretenden hacer
creer, un gobierno que bien o mal ha adelantado un proceso para llegar a la tan
anhelada paz que el pueblo Colombiano siempre ha añorado, que sus indicadores económicos muestran mejoramiento y que ha logrado normalizar las relaciones internacionales.
No es entendible la
oposición que hacen estos señores porque no son objetivos, todo lo califican
con el afán de desprestigiar al Gobierno buscando beneficios políticos personales
ante la gran caída que han tenido en la aceptación de la gente, deberían ser más reflexivos porque lo que no saben
es que el pueblo es sabio y valora las cosas buenas que el gobierno ha
realizado y también cuestiona lo malo. Ya contra Uribe en dos actos políticos ha sido abucheado por los asistentes, ya la gente no come de cuento. Interesante sería ejercer la oposición con propuestas de uno y otro lado, realmente renovadoras y esperanzadoras que marquen un real cambio, no más de lo mismo.
Hoy estos ilustres señores
nadan en el mismo río, arrastrados por las fuertes corrientes de aguas que
barren con todo lo que se encuentran en el camino, bueno, malo o regular con
tal de alcanzar llegar a algún puerto seguro, pero que de seguir así los dirigirá
a las cataratas del fracaso y del olvido.
Este revoltillo político
entre un ultra-derechista (Uribe), izquierdista (Robledo) y un conservador
solitario (Pastrana), no lo digiere ni mandrake, pero como la política en
Colombia es tan sui generis lo más probable es que estos señores continúen
nadando en el mismo río, en la misma dirección y de pronto terminen haciendo
coalición para afrontar el fantasma de la reelección, ya Pastrana y Uribe se reunieron. El fin justifica los
medios, como lo practicó Uribe en sus 8 años de gobierno.
Los errores de los gobiernos
hay que criticarlos, atacarlos y propender porque se corrijan si son viables,
más las cosas buenas hay que resaltarlas y por qué no aplaudirlas, sin
mezquindad, sin protagonismo y sin tratar de pescar en río revuelto, así debe ser
la oposición, pero no tratar de confundir al pueblo calificando todo negativo,
como si todos los demás fuésemos ignorantes, buscando beneficios electoreros.
Este Gobierno sigue siendo más de lo mismo, pero nos ofrece la esperanza de
alcanzar por fin la terminación del conflicto que data desde hace más de 50 años. Hay una fuerte expectativa y una gran esperanza.
Y para completar el
revoltillo, ahora la Alianza Verde, unión de los Progresistas con los Verdes,
los primeros de izquierda (Navarro) y los otros de centro, pero con candidato
de ultra-derecha y Uribista (Peñaloza) pretenden convencer al pueblo que son una
tercera opción, una fuerza renovada, una nueva y fresca alternativa, amanecerá
y veremos, ojalá así sea. Es una verdadera lástima que aún no surja una real
alternativa para que el pueblo pudiera demostrar en las urnas que no come
revoltillo ni más de lo mismo y que desea un verdadero cambio.
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